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El movimiento de la cola.
Al contrario de los perros, el movimiento de la cola en un caballo es signo
de irritación, de hecho pueden emplearlo como método de defensa
como latigazo.
La recomendación es anudar la cola cuando tengamos que estar en la parte
posterior del caballo.

Saber si una yegua esta preñada.
Si unos días después del apareamiento, le acercamos un macho
a la hembra, ésta reaccionará de forma agresiva. Sin embargo,
si no está fecundada, dejará que el macho se le acerque.
Este es un truco sencillo y bastante eficaz. De todas formas, solo estaremos
seguros por completo al realizar una ecografía.
Saber si el caballo tiene fiebre.
Si encontramos el comportamiento de nuestro caballo algo extraño y nos
tenemos un termómetro a mano, una forma de averiguarlo es tocándole
las orejas. Si están calientes, es síntoma de fiebre, aunque también
puede deberse a otras causas.
Significado del movimiento de las orejas.
Es uno de los principales medios que tiene el caballo para comunicarse.
Normalmente, significa que está buscando el origen de un ruido. Aunque
también podemos distinguir diferentes formas de moverlas.
Si están rectas o hacia delante significa que ha localizado un objeto
que le inquieta.
Si están verticales, nos muestran temor. Las orejas inclinadas levemente
hacia atrás pueden ser síntoma de irritación, y si están
completamente hacia atrás, el caballo está enfadado.
Si las orejas de nuestro caballo están en sentidos diferentes, nos indica
que no ha entendido lo que queríamos decirle.
Cuando el caballo duerme, suele tener las orejas caídas, pero si al escuchar
un ruido no las levanta rápidamente, deberemos vigilar su salud ya que
puede ser síntoma de alguna enfermedad.
Visión del caballo.
El tamaño de sus ojos, más grandes que los de la ballena o los
del elefante, le dan un amplio campo de visión, de casi 360 grados.
Pero carece de visión justo delante y detrás de él.
Esto es importante a tener en cuenta a la hora de cercarnos a él o en
la montura.
En la noche, la visión del caballo es mejor que la del hombre.
Reconocer su nombre.
Para que el caballo reconozca que le están llamando debemos nombrarle.
Este nombre debe ser corto, de dos sílabas a poder ser.
Para conseguir que reconozca su nombre podemos nombrarle sin que nos vea, hasta
que el caballo reaccione por curiosidad, entonces nos acercamos y le damos una
golosina como premio.
Evitar mordeduras.
Tiene especial importancia en el cuidado dental del caballo. Por tanto deberemos
evitar cepillos ásperos o duros.
Mantener tumbado al caballo.
Es una situación complicada, especialmente si el caballo ha sufrido
un accidente.
Una vez hemos conseguido tumbarle, la forma de mantenerlo en el suelo es utilizando
una de nuestras rodillas sobre su testera y la otra sobre el cuello.
No debemos taparle la visión porque sólo conseguiríamos
ponerle más nervioso.
Curar las ampollas
Lo primero es poner hielo sobre la hinchazón y sujetarlo sobre la zona
con una cinta.
También podemos ponerle un pedazo de tierra mojada sobre la ampolla.
Este tipo de heridas deben ser vigiladas durante los siguientes días,
procurando que esté siempre limpia y al aire y evitando nuevas rozaduras.
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